¡QUIERO REPETIR!

 

IMG288Durante las vacaciones pasadas, siete chicos y chicas han realizado intercambios individuales con franceses. Han recibido en sus casas y han viajado a casas de sus nuevos amigos para practicar la lengua y conocer mejor la cultura del otro.

Una chica estuvo cuidando un niño, tipo “au-pair”.

Marina nos contó sus impresiones así:

Buenas:
Me pidieron que hiciera una redacción sobre un intercambio que he realizado recientemente con una chica francesa llamada Angéline.
Al principio ambas estábamos nerviosas e impacientes por conocernos, lo cual se notó desde el primer momento. Ella llego a España el día 26 de julio.
Poco a poco la introduje en mi mundo; conociendo a mis amigos, mis hobbies, etc. Entre todos conseguimos que aprendiera lo suficiente el idioma como para asistir con nosotros como premonitora al Campamento Urbano que todos los veranos organiza el S.O.A.M. proyecto del cual formo parte.
En el campamento conoció a muchos niños y monitores, tuvo, como no, que hablar el idioma y lo aprendió de una forma divertida y lúdica, que al mismo tiempo la enseñaba la ciudad.
Creo que lo pasamos muy bien las dos y que todos los días volvíamos a casa felices y con ganas de que llegara la hora de volver al día siguiente.
Como es de esperar no todo fue diversión y juegos, también, en nuestro tiempo libre, dormíamos siestas y hacíamos diversas actividades como, por ejemplo, montar a caballo o dar paseos para conocer la ciudad y sus alrededores.
Después de pasar casi tres semanas juntas aquí nos marchamos, acompañadas de mis padres, a su casa, en Montpellier, donde su padre nos esperaba con los brazos abiertos y esperando que le contáramos todo lo que habíamos hecho en España.
Una vez instaladas, me enseñó su casa y su ciudad, además de a sus amigas, por supuesto. Hablábamos las dos lenguas, más bien, cada una la contraria, por un acuerdo, ella hablaba español y yo francés, era muy divertido.
Todos los días salíamos a ver una nueva parte de la ciudad, fuimos a varios mercados y tiendas, a la playa y a un lago que quedaba no muy lejos de allí. Por las noches veíamos algunos videos o películas, que a ambas nos gustaban, en los dos idiomas y así poco a poco nos fuimos conociendo más y más hasta que nos dimos cuenta de que ya éramos amigas, nos hizo mucha ilusión.
Para finalizar diré que ha sido una experiencia increíble que me ha hecho conocer gente de otro país y cultura, que no está nada mal, y que, sin ninguna duda, ¡QUIERO REPETIR!
Fdo:
Marina Delgado García (16 años)

 

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